El mejor líquido Tubeless: Cuál sella mejor las rajas grandes y seca menos

Si llevas un par de años dándole a los pedales por la montaña, seguramente ya habrás olvidado lo que es cambiar una cámara de aire en mitad del monte (y si no lo has hecho, estás tardando en tubelizar tus ruedas). El sistema tubeless ha sido, sin duda, uno de los mayores avances en la historia del Mountain Bike. Olvidarte de los pellizcos, poder llevar presiones bajas para ganar agarre y que los pinchazos por pinchos se arreglen solos en marcha es una maravilla.

Pero aquí viene el problema con el que nos encontramos todos: cuando toca rellenar el neumático, vamos a la tienda o a internet y nos encontramos con decenas de marcas, colores y promesas diferentes. Y la realidad, cuando estás a 30 kilómetros de casa y rajas la cubierta con una piedra afilada, es que no todos los líquidos sellantes son iguales.

Algunos líquidos son pura agua que seca en un mes, mientras que otros son capaces de taponar un agujero del tamaño de un clavo en cuestión de segundos. Hoy vamos a analizar qué tipos de líquidos existen, por qué se secan y cuáles son las mejores opciones del mercado para que vuelvas a casa pedaleando y no andando.

La base química: ¿Látex natural o sintético?

El secreto de cualquier líquido sellante es cómo reacciona al entrar en contacto con el aire cuando se produce un agujero en la cubierta. Existen principalmente dos grandes familias de líquidos en el mercado:

  • Los basados en látex natural: Son los grandes clásicos (como el de la marca Stan’s NoTubes o X-Sauce). Funcionan de manera muy parecida a la sangre de nuestro cuerpo. Cuando hay un pinchazo, el líquido sale propulsado por la presión del aire y las partículas de látex se coagulan casi instantáneamente al contacto con la atmósfera, creando un tapón de goma elástica. Son rapidísimos sellando pinchazos pequeños (espinas, alambres), pero tienen un punto débil: suelen contener amoníaco como conservante, huelen bastante fuerte y se secan más rápido dentro de la cubierta.
  • Los sintéticos y sin amoníaco: Marcas más modernas han empezado a formular líquidos sin látex natural ni amoníaco. Suelen ser más densos e incorporan microfibras, kevlar o partículas sólidas en suspensión. No se secan tan rápido, cuidan mejor las gomas y el aluminio de la llanta, y son mucho mejores para tapar rajas grandes porque las partículas se «atascan» en el corte.

El problema de las rajas grandes y las microfibras

Cualquier líquido del mercado va a sellarte un pinchazo provocado por la espina de una zarza. El verdadero examen para un sellante de calidad llega en las trialeras de piedras.

Cuando una piedra afilada corta la banda de rodadura o el flanco del neumático creando una raja de 3 a 5 milímetros, el líquido de látex tradicional, al ser tan líquido, a menudo sale disparado sin llegar a coagular a tiempo, manchándote las piernas y vaciando la rueda.

Para evitar esto, los mejores líquidos actuales incluyen «tropezones». Si agitas el bote, notarás que tiene cierta textura. Esas microfibras o gránulos actúan bloqueando físicamente el corte, dándole tiempo al líquido sellante a fraguar alrededor de ellas. Si haces mucho Cross Country agresivo por terreno suelto o pedregoso, necesitas un líquido de este tipo sí o sí.

¿Por qué se me seca el líquido tan rápido?

«Hace tres meses que le puse líquido, ayer pinché y al desmontar la cubierta estaba completamente seca». Esta es la queja más habitual en cualquier taller. Hay varios factores que devoran tu sellante:

  1. El calor extremo: En pleno verano español, rodando por asfalto o pistas a 35 grados, el interior del neumático es un horno. El agua del líquido se evapora rápidamente a través de la porosidad de la goma, dejando solo una costra de látex seco.
  2. Neumáticos no específicos (o muy porosos): Si usas cubiertas muy ligeras (las famosas «Lite» o versiones de competición con flancos de papel de fumar), la goma es tan porosa que el líquido se gasta sellando la propia rueda desde el interior durante las primeras semanas.
  3. Mezclar marcas: El error más grave. Si tienes restos de un líquido sintético y le echas látex con amoníaco encima, crearás una reacción química que cortará el producto, formando una bola sólida inservible parecida a un coral. Limpia siempre la cubierta antes de cambiar de marca.

Como norma general, deberías revisar (moviendo la rueda para escuchar si hace «chapoteo») y rellenar líquido cada 3 o 4 meses en invierno, y cada 2 meses en los meses fuertes de verano.

Los mejores líquidos tubeless del mercado

Basado en cientos de rutas, pinchazos de todo tipo y ruedas salvadas, aquí tienes mis recomendaciones directas sobre qué echarle a tus cubiertas para ir sobre seguro:

La opción definitiva contra las rajas: Muc-Off No Puncture Hassle

Para mí, es actualmente el rey indiscutible si buscas protección total. Es un líquido rosa muy denso que contiene moléculas de microfibras de última generación. Es capaz de sellar agujeros enormes (hasta 6mm) que otros líquidos ni soñarían con tapar. Además, no contiene amoníaco, huele bien, dura muchísimo sin secarse e incluye un tinte sensible a la luz ultravioleta (con una linternita UV que traen algunos kits puedes ver si has tenido micropinchazos durante la ruta). Es algo más caro, pero vale cada céntimo. Te recomiendo hacerte con la bolsa de líquido sellante Muc-Off en Amazon que viene con el aplicador perfecto para la válvula.

El estándar de oro y calidad-precio: X-Sauce (Antiguo Sincámaras)

Si quieres ir a lo seguro sin gastar de más, la marca española X-Sauce es la que usan la mayoría de talleres. Es un líquido basado en látex muy líquido y rápido que sella los típicos pinchazos de XC de maravilla. Recientemente han mejorado su fórmula para que dure más tiempo en el neumático. Lo ideal es comprar el bote de 500ml de líquido X-Sauce para tener en el garaje y rellenar ambas ruedas un par de veces al año.

La alternativa premium sintética: Squirt SEAL

Los creadores de la famosa cera para cadenas sacaron hace poco este líquido. Es denso, contiene partículas llamadas «BeadBlock» que taponan cortes importantes y es respetuoso con el medio ambiente y con la llanta. Al ser sintético, dura muchísimo tiempo líquido en el interior de la rueda.

El kit de emergencia: Tu último recurso

Por muy bueno que sea el líquido que lleves, la física tiene un límite. Si sufres un llantazo severo contra una raíz y le haces un «bocado de serpiente» de un centímetro al neumático, el líquido saldrá a presión y no podrá sellarlo.

Para esos casos, nunca debes salir de casa sin un kit de mechas (también llamados «chorizos» o tapones tubeless). Cuando el agujero es demasiado grande para el sellante, metes un punzón con esta tira de caucho vulcanizado en el agujero, sacas el punzón y cortas el sobrante. La mecha tapa el boquete mecánicamente y el líquido sella el perímetro.

Existen opciones muy minimalistas que se esconden en el manillar o herramientas súper prácticas para el maillot. Te aconsejo encarecidamente llevar siempre encima un pequeño kit de reparación con mechas tubeless para MTB, te salvará a ti o a un compañero de tener que volver a casa llamando a un taxi.

Y tú, ¿eres de los que comprueba el líquido regularmente o de los que se acuerda de él solo cuando escucha el terrible «psssss» perdiendo aire en mitad de una bajada? ¡Te leo en los comentarios!

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